La neuropsicóloga Astrid Ortega proporciona evidencia científica sobre EMTr y tDCS en TDAH y TEA.
La estimulación cerebral no invasiva (EMTr y tDCS) modula la excitabilidad cortical y la plasticidad sináptica en los trastornos del neurodesarrollo.
– Diana clave: La corteza prefrontal dorsolateral (CPFDL) es el objetivo prioritario para optimizar la atención sostenida, la memoria de trabajo y el control inhibitorio.
– TDAH y TEA: Reactiva redes atencionales en TDAH (excelente vía ante la resistencia a fármacos) y reequilibra la relación excitación-inhibición cortical en TEA, reduciendo estereotipias e impulsividad.
– Sinergia clínica: Aplicar tDCS simultáneamente con tareas cognitivas o de lenguaje potencia sus efectos terapéuticos en consulta.
Mecanismos de estimulación cerebral no invasiva en trastornos del neurodesarrollo
La neuroestimulación es el conjunto de técnicas terapéuticas de vanguardia no invasivas que tienen como objetivo modular la actividad cerebral. Deben adaptarse a las características neurobiológicas de cada etapa de la vida. Cuando hablamos de condiciones del neurodesarrollo, esta capacidad de personalización adquiere todavía mayor importancia.
Los trastornos del neurodesarrollo (TND) por su parte, constituyen un conjunto diverso de condiciones caracterizadas por dificultades en procesos cognitivos, conductuales, emocionales y sociales que se originan en las primeras etapas del desarrollo y se mantienen, con distinta intensidad, incluso en la etapa adulta.
El creciente conocimiento sobre la neurobiología de los TND, especialmente el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y el trastorno del espectro autista (TEA), junto con la evidencia de alteraciones en los sistemas de control inhibitorio, motivación y procesamiento socioemocional, ha favorecido la inclusión de las técnicas de estimulación cerebral no invasiva (ECNI) como posible intervención terapéutica complementaria a las intervenciones farmacológicas, cognitivas y psicológicas en población pediátrica.
La estimulación magnética transcraneal repetitiva (EMTr) y la estimulación transcraneal por corriente continua (tDCS; por sus siglas en inglés), son técnicas que destacan por su capacidad para modular de forma segura y no farmacológica la excitabilidad cortical y la plasticidad sináptica, con potencial para mejorar funciones ejecutivas y reducir síntomas clínicos (Idiazabal, et al., 2026).
La evidencia científica demuestra que las técnicas de neuroestimulación pueden inducir cambios neuroplásticos duraderos y mejorar dominios funcionales como la atención, el control inhibitorio, la memoria de trabajo y la regulación emocional (Idiazabal, et al., 2026).
Estos hallazgos han abierto camino a la exploración de su aplicabilidad y efectividad en poblaciones pediátricas, donde las alteraciones en la conectividad y la maduración cortical constituyen elementos centrales en la fisiopatología de los TDN.
| Criterio clínico | Estimulación transcraneal por corriente directa (tDCS) | Estimulación magnética transcraneal repetitiva (EMTr) |
|---|---|---|
| Mecanismo principal | Modulación de la excitabilidad cortical y reactivación de circuitos alterados. | Inducción de cambios neuroplásticos duraderos y conectividad funcional. |
| Dianas terapéuticas | CPFDL izquierda y Corteza Prefrontal Ventromedial (CPFvm). | CPFDL (bilateral / izquierda) y circuitos cerebro-cerebelosos. |
| Protocolo sugerido | tDCS anódica combinada simultáneamente con entrenamiento cognitivo o de lenguaje. | Estimulación de baja frecuencia en tratamientos de mayor duración. |
| Efectos en TDAH | Incremento de la atención/concentración y reducción de la impulsividad. | Mejora en velocidad de procesamiento y atención sostenida. |
| Efectos en TEA | Avances en competencia social, cognición y reducción de estereotipias. | Modulación de la inhibición cortical y mejora de síntomas nucleares. |
| Población y seguridad | Aprobada en población pediátrica; efectos secundarios leves y transitorios. | Excelente alternativa en TDAH resistente a fármacos o con efectos adversos. |
Evidencia científica de la estimulación cerebral no invasiva en condiciones del neurodesarrollo
Aplicación clínica de la EMTr y tDCS en el tratamiento del TDAH
El trastorno por déficit de atención, con o sin hiperactividad (TDA, TDAH) es un trastorno descrito como un trastorno caracterizado por dificultades de la atención, inquietud psicomotriz y problemas de control de impulsos, formando el conjunto de síntomas de la tríada distraibilidad (Soler, et al., 2014).
Desde un punto biológico, se asocia a alteraciones estructurales y funcionales en regiones prefrontales, el estriado y el cerebelo, así como a una hipoactivación de las redes atencionales bilaterales, especialmente de la corteza prefrontal dorsolateral (CPFDL), región que desempeña un papel clave en la memoria de trabajo, la atención sostenida, el control inhibitorio y el control de la interferencia, funciones especialmente afectadas en el TDAH, lo que la convierte en una diana terapéutica prioritaria (Idiazábal, 2026).
Además, el trastorno se relaciona con alteraciones en la maduración cortical, desequilibrios en la conectividad funcional y disfunciones en los sistemas de neurotransmisión excitatoria e inhibitoria, particularmente glutamatérgicos y gabaérgicos, que afectan a redes como la frontoparietal, la de control ejecutivo y los circuitos frontoestriatales (Rubia, 2018).
El tratamiento del TDAH es multimodal, combinando fármacos, intervención cognitivo conductual y psicoeducación, siendo esta combinación la más eficaz. Sin embargo, los tratamientos farmacológicos pueden presentar efectos adversos o ser poco eficaces en algunos pacientes y el entrenamiento cognitivo aislado suele mostrar eficacia limitada.
En este contexto, las técnicas de estimulación cerebral no invasiva emergen como una estrategia prometedora al modular las redes neuronales implicadas y favorecer la plasticidad sináptica. La EMTr y la tDCS, dirigidas principalmente a la CPFDL muestran efectos diferenciales sobre los síntomas, lo que respalda una selección individualizada de la modalidad según el perfil clínico y el objetivo terapéutico (Chen, et. al., 2025).
Los mecanismos mediante los cuales la tDCS mejora los síntomas del TDAH y el funcionamiento cognitivo están relacionados con la reactivación de circuitos neuronales alterados. La tDCS es segura y puede mejorar eficazmente la atención y la concentración, así como reducir los síntomas de impulsividad (Antal, et al., 2022).
Estudios sugieren resultados positivos del uso de la estimulación magnética transcraneal (EMT) en el tratamiento del TDAH en niños y adultos jóvenes, incluyendo mejoras en la atención en la escuela y en la hiperactividad/impulsividad en el hogar y que estos tratamientos son una excelente vía cuando existen pocas opciones para tratar el TDAH resistente a la medicación en adolescentes, así como para aquellos pacientes que presentan efectos adversos intolerables a los medicamentos y que requieren suspender el tratamiento. (Memon, 2021).
Aunque se ha informado que los tratamientos mediante estimulación cerebral mejoran las funciones cognitivas y la atención asociadas con diversos trastornos psiquiátricos y del neurodesarrollo, la evidencia que respalda el efecto terapéutico de la estimulación magnética transcraneal repetitiva (EMTr) sobre el desempeño atencional sigue siendo limitada. Se puede ver mejoras significativas en la atención sostenida y en la velocidad de procesamiento, pero no en la memoria ni en las funciones ejecutivas, en los pacientes con TDAH tratados con EMTr, en comparación con aquellos de los grupos de control. (Chen et al., 2023).
No obstante, la solidez de la evidencia obtenida en estudios mencionados requiere ser profundizada mediante futuras investigaciones clínicas y contrastados con tratamientos neuropsicológicos tradicionales.
Eficacia de la EMTr y tDCS en el tratamiento del TEA
El trastorno del espectro autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo caracterizada por deficiencias persistentes en la comunicación y la interacción social, además de patrones restringidos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades, con síntomas presentes desde la infancia que impactan el funcionamiento diario (Gollo, et, al., 2025).
Las personas con TEA pueden presentar alteraciones sensoriales, dificultades en las funciones ejecutivas y alta prevalencia de trastornos del sueño, y puede estar asociado a alteraciones emocionales.
Desde una perspectiva neurobiológica, el TEA se relaciona con un desequilibrio entre los procesos de excitación e inhibición cortical, asociado a alteraciones en el sistema gabaérgico. Este desequilibrio se manifiesta en una hiperexcitabilidad cortical, así como en alteraciones de las oscilaciones gamma y en modificaciones de los potenciales evocados vinculados a la atención y al procesamiento de estímulos relevantes (Martínez-Morga et al., 2019).
Estos importantes datos respaldan el uso de las técnicas de estimulación cerebral no invasiva (ECNI) como una estrategia para modular la inhibición cortical y restaurar el equilibrio excitación–inhibición, y mejorar tanto los síntomas nucleares del TEA como los trastornos del sueño asociados. Las ECNI, no solo actúan sobre la región estimulada de forma directa, sino que también influyen en áreas funcionalmente conectadas, fortaleciendo la conectividad funcional de la red neuronal.
La corteza prefrontal dorsolateral (CPFDL) participa en procesos de planificación motora, control inhibitorio, capacidad de organización y mantiene conexiones funcionales con regiones como la corteza orbitofrontal, el tálamo y los ganglios basales. Esta red de interacciones la vincula con manifestaciones conductuales características del TEA, tales como las conductas restrictivas y repetitivas y la hipersensibilidad; por este motivo se considera un objetivo cerebral clave en esta población (Mora-Rosales et al., 2025).
Desde una mirada complementaria, algunos estudios han aplicado las técnicas de estimulación cerebral no invasiva (ECNI) en el cerebelo, con el objetivo de modular los circuitos cerebro-cerebelosos implicados en la regulación emocional, la atención y la integración sensorial. Los efectos secundarios asociados a las ECNI son leves y transitorios. La mayor parte de los estudios de EMTr en el TEA emplean estimulación de baja frecuencia sobre la CPFDL, asociada a mejoras en el rendimiento cognitivo y en las dificultades sociales. La EMTr en CPFDL izquierda a baja frecuencia es la más utilizada para mejorar los síntomas nucleares del TEA, observándose mejores resultados con tratamientos prolongados frente a intervenciones más cortas (Auer, et al., 2025).
El uso de tDCS está permitido en pacientes pediátricos, tanto en niños como en adolescentes y se suma a la amplia variedad de tratamientos conductuales, neuropsicológicos y farmacológicos para el trastorno del espectro autista (TEA). Además, varias investigaciones aplican tDCs en infantes con TEA, los resultados proporcionan evidencia de plasticidad cerebral inducida por tDCS, siendo esta capaz de reconfigurar la red cerebral de infantes con TEA, la que puede ayudar a establecer estrategias efectivas de terapia de modulación de tDCS en estos casos (Sánchez Savigñón et al., 2023).
Se obtienen mejoras en la interacción social, disminución de las conductas estereotipadas y mejor rendimiento en funciones ejecutivas. A partir de la evidencia disponible, la tDCS anódica aplicada sobre la corteza prefrontal dorsolateral izquierda muestra una mayor efectividad clínica en comparación con la tDCS catódica.
También se han identificado otras regiones cerebrales implicadas en el TEA como la corteza prefrontal ventromedial (CPFvm). La aplicación de tDCS anódica sobre la CPFvm y la CPFDL en TEA se ha asociado con mejoras en la competencia social y en la cognición social.
Asimismo, la combinación del tratamiento tDCS con tareas cognitivas, de lenguaje o de reconocimiento emocional, potencia sus efectos terapéuticos.
Futuro de la neuroestimulación en condiciones del neurodesarrollo
La neuroestimulación a través de sus técnicas promete ayudar a niños con condiciones del neurodesarrollo, pero todavía falta investigar más para saber si son realmente seguras y efectivas mediante estudios con poblaciones más controladas y en distintos contextos.
Esas mismas investigaciones ayudarán a tener un criterio más sustentado en la frecuencia e intensidad de la aplicación de estas técnicas en niños o adolescentes con TDAH o TEA. También a saber con mayor precisión hasta qué punto técnicas como la EMT y la tDCS pueden complementar la rehabilitación neuropsicológica tradicional.
Las técnicas suelen ser prometedoras, sin embargo, todavía puede parecer un territorio nuevo. Por ello, se necesita más ciencia rigurosa antes de usarla con total confianza en la práctica clínica real.
Bibliografía
- Antal, A., Luber, B., Brem, A.-K., Bikson, M., Brunoni, A. R., Cohen Kadosh, R., Dubljević, V., Fecteau, S., Ferreri, F., Flöel, A., Hallett, M., Hamilton, R. H., Herrmann, C. S., Lavidor, M., Loo, C., Lustenberger, C., Machado, S., Miniussi, C., Moliadze, V., … Paulus, W. (2022). Non-invasive brain stimulation and neuroenhancement. Clinical Neurophysiology Practice, 7, 146–165. https://doi.org/10.1016/j.cnp.2022.05.002
- Auer, G., Pruewasser, L., Scharinger, C., Laczkovics, C., Zesch, E., Plener, P., Antal, U., Koenig, J., & Konicar, L. (2025). Neurotherapy for children and adolescents with psychiatric disorders: A state-of-the-art review of selected clinical methodologies. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 176, 106258. https://doi.org/10.1016/j.neubiorev.2025.106258
- Chen, Q., Fang, P. N., Iargo, Y., Kun-Qin, K., Sangchooli, A., Cao, Y., Singh, M. K., Chen, Y., & Gong, Q. (2026). Noninvasive brain stimulation in attention deficit/hyperactivity disorder: A systematic review and meta-analysis of treatment efficacy and targeting strategies. Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry, 65(3), 369–391. https://doi.org/10.1016/j.jaac.2025.07.009
- Mora-Rosales, J. C., Díaz-Alulema, V. M., Echeverría-Almeida, J. P., & Cerda-Andi, M. L. (2025). Funciones ejecutivas y trastorno del espectro autista en la infancia: Una revisión sistemática. Kiria, 1(1). https://doi.org/10.53877/6ewjhw60
- Rubia, K. (2018). Cognitive neuroscience of attention deficit hyperactivity disorder (ADHD) and its clinical translation [Neurociencia cognitiva del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y su traducción clínica]. Frontiers in Human Neuroscience, 12, 100. https://doi.org/10.3389/fnhum.2018.00100
Preguntas frecuentes sobre la EMT y tDCS en condiciones del neurodesarrollo
1. ¿Es segura la aplicación de tDCS y EMTr en población pediátrica con TDAH o TEA?
Sí, el uso de tDCS está permitido en pacientes pediátricos, tanto en niños como en adolescentes. La evidencia científica respalda que la tDCS es una técnica segura, y los efectos secundarios asociados en general a la estimulación cerebral no invasiva (ECNI) son leves y transitorios.
2. ¿Cuál es la principal diana terapéutica cerebral en la neuroestimulación para trastornos del neurodesarrollo?
La corteza prefrontal dorsolateral (CPFDL) se considera un objetivo cerebral clave y una diana terapéutica prioritaria tanto en el TDAH como en el TEA. Su estimulación ayuda a modular funciones especialmente afectadas, como el control inhibitorio, la memoria de trabajo, la atención sostenida y la capacidad de organización.
3. ¿Cómo se complementa la estimulación cerebral no invasiva (ECNI) con la rehabilitación neuropsicológica?
La neuroestimulación complementa la rehabilitación tradicional al inducir cambios neuroplásticos duraderos y favorecer la plasticidad sináptica. De hecho, la combinación del tratamiento de tDCS de forma simultánea con tareas cognitivas, de lenguaje o de reconocimiento emocional, potencia significativamente sus efectos terapéuticos.
4. ¿Es la estimulación cerebral una alternativa para pacientes con TDAH resistentes a la medicación?
Sí, los tratamientos mediante estimulación magnética transcraneal (EMT) son una excelente vía cuando existen pocas opciones para tratar el TDAH resistente a la medicación en adolescentes. También representa una alternativa valiosa para pacientes que presentan efectos adversos intolerables a los medicamentos farmacológicos y requieren suspender su tratamiento.
5. ¿Qué parámetros de tDCS y EMTr han demostrado mayor efectividad clínica en el Autismo (TEA)?
En el abordaje del TEA mediante EMTr, la estimulación de baja frecuencia sobre la CPFDL izquierda es la más utilizada para mejorar los síntomas nucleares. Por su parte, la tDCS anódica aplicada sobre la CPFDL izquierda muestra una mayor efectividad clínica en comparación con la tDCS catódica para obtener mejoras en la interacción social y funciones ejecutivas.







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