La doctora Marta Arbizu Gómez analiza la relación entre la vacuna de la gripe y el riesgo de enfermedad de Alzheimer en adultos mayores; una evidencia reciente sobre la dosis alta que abre nuevas perspectivas en prevención, salud cerebral y rehabilitación cognitiva profesional.
Marta Arbizu Gómez analiza un estudio publicado en Neurology sobre la relación entre la vacuna de la gripe de alta dosis y el riesgo de enfermedad de Alzheimer en adultos mayores. La investigación encontró una asociación entre la vacunación antigripal de alta dosis y un menor riesgo de desarrollar alzhéimer frente a la dosis estándar. El artículo revisa el posible papel del sistema inmune, la inflamación y la prevención médica en la salud cerebral, así como sus implicaciones para la evaluación y rehabilitación cognitiva profesional.
¿Puede la vacunación influir también en la salud cerebral?
La enfermedad de Alzheimer (EA) es una patología neurodegenerativa compleja en la que intervienen múltiples factores, entre ellos la inflamación, el envejecimiento del sistema inmune y la exposición a infecciones. En los últimos años, diversos estudios han sugerido que las vacunas —más allá de prevenir enfermedades infecciosas— podrían tener un efecto protector frente al deterioro cognitivo.
En concreto, la vacunación antigripal se ha asociado con una reducción del riesgo de alzhéimer en adultos mayores. Sin embargo, hasta ahora no estaba claro si el tipo o la intensidad de la respuesta inmunitaria inducida por la vacuna podía influir en ese efecto protector.
Un estudio publicado en Neurology en 2026 aborda precisamente esta cuestión, comparando el riesgo de desarrollar alzhéimer en personas mayores de 65 años tras recibir una vacuna de la gripe de alta dosis frente a una dosis estándar.
¿Cómo se llevó a cabo la investigación sobre vacunas y alzhéimer?
Para responder a esta pregunta, los investigadores analizaron datos de una gran base sanitaria de Estados Unidos, incluyendo a más de 160.000 adultos mayores de 65 años sin diagnóstico previo de deterioro cognitivo.
El estudio presenta varias características metodológicas relevantes:
- Comparación entre:
- Vacuna antigripal alta dosis (H-IIV)
- Vacuna antigripal dosis estándar (S-IIV)
- Seguimiento de hasta 3 años tras la vacunación
- Uso de técnicas avanzadas de análisis (como la emulación de ensayo clínico) para reducir sesgos propios de estudios observacionales
Este enfoque permite aproximarse a la evidencia que proporcionaría un ensayo clínico, pero utilizando datos del mundo real.
¿Qué revelan los resultados clave sobre la vacuna de la gripe y alzhéimer?
Los resultados muestran una diferencia relevante entre ambos tipos de vacuna:
- La vacuna de alta dosis se asocia con un menor riesgo de alzhéimer en comparación con la dosis estándar.
- Este efecto es significativo durante aproximadamente los primeros 25 meses tras la vacunación.
- El impacto clínico es relevante:
- Se estima un NNT ≈ 185, lo que sugiere que vacunar a 185 personas con dosis alta podría asociarse con un caso menos de EA, si estos resultados se confirman en futuras investigaciones.
Además, el efecto no es uniforme en toda la población:
- Más fuerte y duradero en mujeres;
- más limitado y tardío en hombres.
Estos hallazgos sugieren que la respuesta inmunitaria —y su relación con el cerebro— podría diferir según el sexo.
Para visualizar mejor esta diferencia, la siguiente figura muestra la evolución del riesgo de alzhéimer a lo largo del tiempo según el tipo de vacuna recibida. Además, se incluye una tabla resumen con los principales resultados del estudio para facilitar su interpretación.

| Métrica | Resultado |
|---|---|
| Reducción del riesgo de Alzheimer | Sí (vs dosis estándar) |
| Periodo con efecto significativo | 1–25 meses |
| Número necesario a tratar (NNT) | ≈ 185 |
| Diferencias por sexo | Mayor efecto en mujeres |
| Duración del seguimiento | Hasta 3 años |
¿Por qué podría ocurrir este efecto?
El estudio plantea varios mecanismos que podrían explicar esta asociación:
¿Cómo podría proteger la vacuna de alta dosis?
1. Menos infecciones: mayor protección frente a la gripe, reduciendo infecciones y complicaciones.
2. Menos inflamación sistémica: menos infecciones implican menor inflamación general, un factor clave en la neurodegeneración.
3. Modulación del sistema inmune: la vacunación puede activar mecanismos como la “inmunidad entrenada” y regular la respuesta inflamatoria.
4. Efecto neuroprotector: estos procesos podrían contribuir a reducir el daño neuronal y la progresión de la enfermedad de Alzheimer.
¿Qué implicaciones tiene para la práctica clínica?
Aunque se trata de un estudio observacional, los resultados abren nuevas perspectivas:
Prevención accesible
La vacunación antigripal es una intervención sencilla, económica y ampliamente disponible. Si se confirma su efecto protector, podría convertirse en una herramienta relevante en la prevención del deterioro cognitivo.
Importancia de la intensidad de la respuesta inmune
No solo importa vacunarse, sino también cómo de potente es la respuesta inmunitaria generada. Esto introduce el concepto de optimizar las estrategias vacunales en población mayor.
Enfoque integral de enfermedad de Alzheimer
Estos hallazgos refuerzan la idea de que la prevención de alzhéimer no depende únicamente de factores neurológicos. También puede estar influida por la salud sistémica, la prevención de infecciones, la inflamación y el funcionamiento del sistema inmune.
¿Cómo se relaciona este avance con NeuronUP?
En NeuronUP se trabaja desde una perspectiva integral del deterioro cognitivo, combinando evaluación, intervención y seguimiento.
Este tipo de estudios aporta información clave para:
- Identificar factores modificables del riesgo de alzhéimer
- Complementar la intervención cognitiva con estrategias preventivas
- Integrar datos clínicos y biológicos en el diseño de programas personalizados
La combinación de prevención médica y rehabilitación cognitiva es esencial para mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
Limitaciones del estudio
Es importante interpretar los resultados con cautela:
- El seguimiento es relativamente corto (hasta 3 años).
- Se basa en datos administrativos (posible imprecisión diagnóstica).
- No incluye variables como estilo de vida o nivel socioeconómico.
Por tanto, aunque los resultados son prometedores, se necesitan estudios adicionales —idealmente longitudinales y con biomarcadores— para confirmar estos hallazgos.
Conclusión
La vacunación antigripal de alta dosis se asocia con una reducción del riesgo de alzhéimer en adultos mayores en comparación con la dosis estándar. Este efecto, más marcado en mujeres, sugiere que la intensidad de la respuesta inmunitaria podría desempeñar un papel clave en la neuroprotección.
Estos resultados refuerzan una idea emergente en la investigación: la salud del sistema inmune está estrechamente vinculada a la salud cerebral. Integrar estrategias preventivas como la vacunación con intervenciones cognitivas puede ser fundamental para abordar el alzhéimer de forma más eficaz.
Bibliografía
- Bukhbinder AS, Ling Y, Jhin L, et al. Risk of Alzheimer Dementia After High-Dose vs Standard-Dose Influenza Vaccination. Neurology. 2026.
Preguntas frecuentes sobre la vacuna de la gripe y alzhéimer.
1. ¿La vacuna de la gripe reduce el riesgo de alzhéimer?
Algunos estudios han encontrado una asociación entre la vacunación antigripal y un menor riesgo de alzhéimer en adultos mayores. Sin embargo, esta relación no demuestra por sí sola que la vacuna previene la enfermedad, por lo que se necesitan más investigaciones.
2. ¿Qué diferencia hay entre la vacuna antigripal de alta dosis y la dosis estándar?
La vacuna antigripal de alta dosis está diseñada para generar una respuesta inmunitaria más intensa en adultos mayores, en comparación con la dosis estándar.
3. ¿Por qué el sistema inmune podría influir en el riesgo de alzhéimer?
El sistema inmune puede influir en la salud cerebral mediante procesos relacionados con infecciones, inflamación sistémica y neurodegeneración. Por eso, cada vez se estudia más su papel en enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer.
4. ¿La vacuna de la gripe puede prevenir el alzhéimer?
No se puede afirmar que la vacuna de la gripe prevenga el alzhéimer. La evidencia disponible sugiere una asociación prometedora entre vacunación antigripal de alta dosis y menor riesgo de EA, pero se necesitan más estudios para confirmar si existe un efecto protector directo.
5. ¿Cómo se relaciona este avance con la rehabilitación cognitiva?
Estos hallazgos refuerzan la importancia de abordar el deterioro cognitivo desde una perspectiva integral, combinando prevención médica, evaluación cognitiva, estimulación cognitiva y programas de rehabilitación personalizados.







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