La neuropsicóloga María Garau comparte una guía técnica sobre el TDAH en adultos: analiza la neurobiología, la disfunción ejecutiva y el impacto sistémico, junto con estrategias avanzadas de intervención neuropsicóloga para las personas con TDAH en edad adulta.
Análisis técnico del TDAH en adultos: profundizamos en la disfunción ejecutiva y las bases neurobiológicas de la inmadurez prefrontal y la dinámica de las redes neuronales.
Exploramos el impacto sistémico de este trastorno del neurodesarrollo en el estilo de vida -incluyendo sueño, alimentación y eje intestino-cerebro-, y definimos estrategias de intervención neuropsicóloga y rehabilitación cognitiva multimodal para optimizar el funcionamiento diario y calidad de vida de las personas con TDAH en la edad adulta.
Introducción
Durante años, el TDAH se ha asociado casi exclusivamente a la infancia. A problemas en el aula, a inquietud motora, a dificultad para seguir normas. Sin embargo, hoy sabemos que en un porcentaje significativo de casos el TDAH persiste en la etapa adulta, aunque su expresión cambia. Ya no siempre se ve. Pero se vive.
Desde mi experiencia como neuropsicóloga y psicoterapeuta, lo que más describen mis pacientes es:
- La sensación constante de ir tarde.
- La dificultad para sostener rutinas.
- La acumulación de tareas pendientes.
- La fatiga mental de tener que hacer un esfuerzo extra para organizar lo que a otras personas les sale de forma automática.
El TDAH como trastorno de la regulación
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo genético y heredable, caracterizado por un patrón persistente de inatención, impulsividad e hiperactividad; al que se sumó, en los años 90, la disfunción ejecutiva como cuarto elemento clave.
Según indican Barkley (1997) y Willcutt et al. (2005), las personas con TDAH presentan dificultades en procesos como:
- planificación,
- organización,
- memoria de trabajo,
- control inhibitorio,
- regulación del esfuerzo.
No es un problema de “no querer”; es un problema de no poder regular eficazmente la conducta dirigida a objetivos.
Prevalencia del TDAH en adultos
Durante mucho tiempo se asumió que el TDAH desaparecía con la edad. Hoy sabemos que no es así.
La evidencia actual sitúa la prevalencia del TDAH en adultos en torno al 2,5% – 3,4% de la población general (Faraone et al., 2015; Song et al., 2021, Neuroscience & Biobehavioral Reviews).
Lo más relevante es que un porcentaje significativo de estos casos no está diagnosticado. Esto explica por qué muchas personas llegan al diagnóstico en la adultez, tras años de dificultad sin una explicación clara.

Inscreva-se
na nossa
Newsletter
Bases neurorólogicas: ¿qué ocurre en el cerebro adulto con TDAH?
Para entender el TDAH en adultos debemos atender tres esferas:
1. Inmadurez del lóbulo prefrontal y aumento del coste cognitivo
El TDAH se asocia a una maduración más lenta del lóbulo prefrontal, especialmente en regiones dorsolaterales y orbitofrontales.
Estas áreas son responsables de:
- atención dirigida,
- funciones ejecutivas,
- regulación conductual,
- control emocional.
Shaw et al. (2007, PNAS) mostraron que en niños con TDAH el pico de maduración cortical prefrontal se retrasa varios años respecto a población sin TDAH.
En la edad adulta, esto no implica ausencia de función, sino una menor eficiencia y mayor coste cognitivo.
2. Desequilibrio neuroquímico: el impacto de la dopamina y la noradrenalina
El TDAH implica alteraciones en sistemas catecolaminérgicos, principalmente:
- dopamina → motivación, recompensa, esfuerzo;
- noradrenalina → alerta, atención sostenida, gestión del estrés.
Esto impacta en:
- dificultad para iniciar tareas,
- menor persistencia,
- búsqueda de estímulos más inmediatos,
- peor gestión del estrés.
En consecuencia, las tareas con recompensa diferida (estudiar, hacer ejercicio, planificar) tienen menos peso motivacional.
3. Alteración en las redes cerebrales: la DMN frente al control cognitivo
Uno de los hallazgos más consistentes en neuroimagen es la alteración en la dinámica entre redes cerebrales:
- Red por defecto (DMN) → Es la red que activamos en reposo, cuando no hacemos nada (esperar el autobús) o tareas muy automáticas (lavar los platos o ducharnos). Al activarla, activamos la divagación, imaginería, historias donde tú eres la protagonista (¿qué hubiera pasado si yo…?, ¿cómo hubiera reaccionado si…?).
- Red de control cognitivo → Activa en tareas dirigidas, tareas que requieren atención (leer un libro, hacer un informe).
Ambas redes son antagónicas; si una se activa, la otra se desactiva. En TDAH la red por defecto no se desactiva adecuadamente cuando se activa la red de control.
Tal y como indican Sonuga-Barke & Castellanos (2007) y Cortese et al. (2012), esto genera:
- distracción interna,
- dificultad para sostener la atención,
- intrusión de pensamientos irrelevantes.
El impacto sistemático del TDAH en la vida cotidiana y la salud
Se ha observado que el diagnóstico se asocia a reducción de autoatribuciones negativas, a una mejora en autoeficacia y a una disminución de ansiedad y depresión secundaria (Kooij et al., 2019). Lo que más observo en consulta es la sensación de alivio que experimentan los pacientes al encontrar una explicación a toda su historia de vida.
Muchas personas han construido su identidad desde la incomprensión: “soy desorganizado”, “no tengo constancia”, “siempre lo dejo todo para el final”…
Cuando en realidad hay una base neurobiológica que explica ese funcionamiento; entender cambia la narrativa y, cuando cambia la narrativa, disminuye la carga. Por eso, nunca es tarde para comprender nuestro funcionamiento.
El impacto del TDAH es más amplio y, sobre todo, más cotidiano. Atraviesa la forma en la que una persona organiza su día, cuida su cuerpo y regula su energía.
- Alimentación: Aparece desorganización en las comidas, dificultad para planificar menús, mayor tendencia a resolver con opciones inmediatas como la comida a domicilio y, en muchos casos, una mayor impulsividad alimentaria. No es solo una cuestión de elección, sino de regulación. La evidencia apunta a que estas dificultades están mediadas por alteraciones en el control inhibitorio y en los sistemas de recompensa (Cortese et al., 2016). Esto conlleva una alteración en la microbiota, impactando en la relación del eje intestino-cerebro, exacerbando la sintomatología cognitiva-conductual y emocional.
- Sueño: Es frecuente encontrar un retraso de fase, con tendencia a acostarse más tarde, junto con una mayor irregularidad en los horarios y una latencia de inicio del sueño más elevada. Este desajuste circadiano impacta directamente en la atención, la regulación emocional y el rendimiento cognitivo al día siguiente (Coogan & McGowan, 2017).
- Actividad física: se ha descrito mayor tendencia al sedentarismo por la falta de constancia en la actividad física, la tendencia a la procrastinación o la falta de planificación y gestión del tiempo. Hoy sabemos que la actividad física impacta de forma directa en nuestra salud mental, por lo que llevar una vida sedentaria no nos ayuda a convivir de forma amable con nuestro TDAH.
Estratégias de intervenção e reabilitação neuropsicológica no TDAH em adultos
Algo que eu sempre explico na consulta é que o diagnóstico não é o fim do processo, mas sim o ponto de partida para intervir de forma mais precisa. Existem diferentes frentes onde se pode intervir. Dependendo do momento de vida em que você esteja, escolherá uma, outra ou a combinação de algumas.
- Psiquiatria: O tratamento farmacológico, quando indicado, demonstrou alta eficácia na melhora da atenção, na redução da impulsividade e na regulação do esforço. Não é necessário em todos os casos, mas quando bem ajustado, facilita significativamente o funcionamento diário (Cortese et al., 2018).
- Intervenção neuropsicológica: Foca em reduzir o impacto da desatenção, da impulsividade e das dificuldades de planejar. O objetivo nessas sessões será aprender a planejar, organizar, gerir o tempo e, especialmente, externalizar processos que internamente não estão sendo eficientes. Estratégias como o uso de sistemas externos, a decomposição de tarefas ou a estruturação do ambiente demonstraram eficácia em adultos com TDAH (Safren et al., 2010).
- Psicoterapia: Aborda outra camada do problema. Muitas pessoas chegam à consulta com um histórico acumulado de frustração, sensação de fracasso e baixa autoestima. Aqui trabalha-se a narrativa pessoal, a regulação emocional e os padrões de evitação que se foram consolidando ao longo do tempo.
- O estilo de vida não é um complemento, mas uma parte estrutural do tratamento. A incorporação de exercício físico, a regularização do sono, a organização da alimentação e a redução do sedentarismo têm um impacto direto na função executiva e na regulação dopaminérgica. Não substituem outras intervenções, mas as potencializam (Cerrillo-Urbina et al., 2015).
Conclusão
Você pode ter chegado até aqui funcionando “como pôde”. Com esforço, com estratégias improvisadas, com desgaste.
Se você se reconheceu no que leu, não se trata de se encaixar num diagnóstico, trata-se de entender como seu cérebro funciona para deixar de compensar às cegas.
Porque quando você entende a origem, pode ajustar a estratégia.
E é aí que começa a mudança.
Para otimizar a abordagem clínica do TDAH na idade adulta, é fundamental dispor de ferramentas que centralizem o fluxo de trabalho.
NeuronUP permite realizar a avaliação, intervenção e acompanhamento cognitivo de pessoas com TDAH a partir de uma mesma plataforma, facilitando a personalização de tarefas destinadas a melhorar o planejamento, a memória de trabalho e o controle inibitório.
Bibliografia
- Barkley, R. A. (1997). Behavioral inhibition, sustained attention, and executive functions: Constructing a unifying theory of ADHD. Psychological Bulletin, 121(1), 65–94. https://doi.org/10.1037/0033-2909.121.1.65
- Cerrillo-Urbina, A. J., García-Hermoso, A., Sánchez-López, M., Pardo-Guijarro, M. J., Santos Gómez, J. L., & Martínez-Vizcaíno, V. (2015). The effects of physical exercise in children with attention deficit hyperactivity disorder: A systematic review and meta-analysis of randomized control trials. Child: Care, Health and Development, 41(6), 779–788. https://doi.org/10.1111/cch.12255
- Coogan, A. N., & McGowan, N. M. (2017). A systematic review of circadian function, chronotype and chronotherapy in attention deficit hyperactivity disorder. Attention Deficit and Hyperactivity Disorders, 9(3), 129–147. https://doi.org/10.1007/s12402-016-0214-5
- Cortese, S., Adamo, N., Del Giovane, C., Mohr-Jensen, C., Hayes, A. J., Carucci, S., Atkinson, L. Z., Tessari, L., Banaschewski, T., Coghill, D., Hollis, C., Simonoff, E., Zuddas, A., Barbui, C., Purgato, M., Steinhausen, H.-C., Shokraneh, F., Xia, J., & Cipriani, A. (2018). Comparative efficacy and tolerability of medications for attention-deficit hyperactivity disorder in children, adolescents, and adults: A systematic review and network meta-analysis. The Lancet Psychiatry, 5(9), 727–738. https://doi.org/10.1016/S2215-0366(18)30269-4
- Cortese, S., Kelly, C., Chabernaud, C., Proal, E., Di Martino, A., Milham, M. P., & Castellanos, F. X. (2012). Toward systems neuroscience of ADHD: A meta-analysis of 55 fMRI studies. American Journal of Psychiatry, 169(10), 1038–1055. https://doi.org/10.1176/appi.ajp.2012.11101521
- Cortese, S., Moreira-Maia, C. R., St. Fleur, D., Morcillo-Peñalver, C., Rohde, L. A., & Faraone, S. V. (2016). Association between ADHD and obesity: A systematic review and meta-analysis. American Journal of Psychiatry, 173(1), 34–43. https://doi.org/10.1176/appi.ajp.2015.15020266
- Faraone, S. V., Asherson, P., Banaschewski, T., Biederman, J., Buitelaar, J. K., Ramos-Quiroga, J. A., Rohde, L. A., Sonuga-Barke, E. J. S., Tannock, R., & Franke, B. (2015). Attention-deficit/hyperactivity disorder. Nature Reviews Disease Primers, 1, 15020. https://doi.org/10.1038/nrdp.2015.20
- Kooij, J. J. S., Bijlenga, D., Salerno, L., Jaeschke, R., Bitter, I., Balázs, J., Thome, J., Dom, G., Kasper, S., Nunes Filipe, C., Stes, S., Mohr, P., Leppämäki, S., Casas, M., Bobes, J., Mccarthy, J. M., Richarte, V., Kjems Philipsen, A., Pehlivanidis, A., … Asherson, P. (2019). Updated European Consensus Statement on diagnosis and treatment of adult ADHD. European Psychiatry, 56, 14–34. https://doi.org/10.1016/j.eurpsy.2018.11.001
- Safren, S. A., Sprich, S., Mimiaga, M. J., Surman, C., Knouse, L., Groves, M., & Otto, M. W. (2010). Cognitive behavioral therapy vs relaxation with educational support for medication-treated adults with ADHD and persistent symptoms: A randomized controlled trial. JAMA, 304(8), 875–880. https://doi.org/10.1001/jama.2010.1192
- Shaw, P., Eckstrand, K., Sharp, W., Blumenthal, J., Lerch, J. P., Greenstein, D., Clasen, L., Evans, A., Giedd, J., & Rapoport, J. L. (2007). Attention-deficit/hyperactivity disorder is characterized by a delay in cortical maturation. Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, 104(49), 19649–19654. https://doi.org/10.1073/pnas.0707741104
- Song, P., Zha, M., Yang, Q., Zhang, Y., Li, X., & Rudan, I. (2021). The prevalence of adult attention-deficit hyperactivity disorder: A global systematic review and meta-analysis. Journal of Global Health, 11, 04009. https://doi.org/10.7189/jogh.11.04009
- Sonuga-Barke, E. J. S., & Castellanos, F. X. (2007). Spontaneous attentional fluctuations in impaired states and pathological conditions: A neurobiological hypothesis. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 31(7), 977–986. https://doi.org/10.1016/j.neubiorev.2007.02.005Willcutt, E. G., Doyle, A. E., Nigg, J. T., Faraone, S. V., & Pennington, B. F. (2005). Validity of the executive function theory of attention-deficit/hyperactivity disorder: A meta-analytic review. Biological Psychiatry, 57(11), 1336–1346. https://doi.org/10.1016/j.biopsych.2005.02.006
Perguntas frequentes sobre TDAH em adultos
1. Quais são as diferenças clínicas entre o TDAH infantil e o TDAH em adultos?
Enquanto na infância predominam a inquietude motora e as dificuldades escolares, no adulto o transtorno costuma ser menos visível externamente, mas com alto impacto interno. O sintoma central evolui para uma disfunção executiva marcada pela fadiga mental e uma sensação constante de estar atrasado devido à dificuldade de manter rotinas. No âmbito clínico, isso se traduz em menor eficiência e maior custo cognitivo nas tarefas diárias.
2. O que acontece no cérebro de um adulto com TDAH a nível neurobiológico?
O TDAH associa-se a uma maturação mais lenta do lobo pré-frontal, responsável pela atenção dirigida e pelas funções executivas. Além disso, existe uma alteração na dinâmica das redes cerebrais: a Rede de Modo Padrão (DMN), que se ativa em repouso e na divagação, não se desativa adequadamente quando é necessária atenção, provocando uma distração interna constante e intrusão de pensamentos irrelevantes.
3. Por que o TDAH afeta o sono e a alimentação em adultos?
O impacto do TDAH é sistêmico e atravessa a regulação do estilo de vida. No sono, é frequente um atraso de fase e maior irregularidade nos horários, o que impacta o desempenho cognitivo no dia seguinte. Na alimentação, as dificuldades no controle inibitório favorecem a impulsividade alimentar e o consumo de ultraprocessados, o que pode alterar a microbiota e o eixo intestino-cérebro.
4. Em que consiste a intervenção neuropsicológica para adultos com TDAH?
A intervenção centra-se em reduzir o impacto da desatenção e da impulsividade mediante a aprendizagem de estratégias para planear e gerir o tempo. Um dos objetivos principais é externalizar processos que internamente não são eficientes, utilizando sistemas externos e a estruturação do ambiente para facilitar o funcionamento diário.
5. O tratamento farmacológico do TDAH é eficaz na idade adulta?
Sim, o tratamento farmacológico demonstrou alta eficácia na melhora da atenção, na redução da impulsividade e na regulação do esforço. Embora não seja necessário em todos os casos, quando ajustado corretamente facilita significativamente o êxito de outras intervenções como a reabilitação cognitiva e a psicoterapia.







Conheça a história de Pilar Jalón, a primeira funcionária da NeuronUP
Deixe um comentário