Valeria Medina, neuropsicóloga de NeuronUP, presenta los cambios más importantes de la actualización del DSM y cómo aplicar en consulta los nuevos criterios del manual con NeuronUP.
La actualización del DSM hacia un Manual Diagnóstico y Científico de los Trastornos Mentales trasciende los síntomas para evaluar el funcionamiento real y la calidad de vida del paciente. Este nuevo enfoque plantea un modelo más flexible, actualizado y de mayor utilidad en la práctica clínica, incorporando nuevos ejes para delimitar el diagnóstico. NeuronUP facilita esta transición con actividades de valor ecológico que aseguran una rehabilitación ajustada al contexto real de la persona.
Introducción
Durante años, el DSM ha sido un referente mundial para entender y clasificar los trastornos mentales. Su principal fortaleza ha sido ofrecer un lenguaje común que facilite la comunicación entre profesionales y la investigación, y en cada edición se ha buscado incluir nuevas clasificaciones y ajustar las necesarias. Sin embargo, también ha recibido críticas importantes, especialmente por su rigidez, su enfoque centrado en síntomas y su dificultad para capturar la complejidad real de los pacientes.
La Asociación Americana de Psiquiatría (APA) ha impulsado una propuesta de transformación que va más allá de añadir nuevos diagnósticos. En lugar de limitarse a ampliar el “catálogo” existente, plantea una reorganización del manual orientada a un modelo más flexible, actualizado y con mayor utilidad en la práctica clínica diaria.
Uno de los primeros cambios propuestos es modificar el nombre de Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales a Manual Diagnóstico y Científico de los Trastornos Mentales. Este ajuste busca reflejar de manera más adecuada su carácter científico y su alcance global, alineándolo con los avances actuales en investigación.
Además de esta redefinición conceptual, se incorporan nuevos ejes orientados a delimitar la forma en que se diagnostica a los pacientes. A continuación, se presentan algunos de los cambios más relevantes.
Claves de la actualización del DSM: ¿Qué cambia en el Manual Diagnóstico y Científico?
1. La influencia de los determinantes socioeconómicos, culturales y ambientales en la salud mental
En este sentido, se incorporan factores socioeconómicos, culturales y ambientales junto con variables del desarrollo, comorbilidades médicas, nivel de funcionamiento y calidad de vida percibida por el paciente (Öngür et al., 2026). Este cambio responde a la evidencia acumulada sobre el impacto de las condiciones de vida en la aparición, el curso y la recuperación de los trastornos mentales. Estos factores no actúan de forma aislada, sino que interactúan con la biología y la experiencia individual, modulando la expresión de los síntomas (Wainberg et al., 2026).
En coherencia con esta perspectiva, también se incluye de forma explícita la calidad de vida y el funcionamiento dentro de la evaluación clínica. El impacto de un trastorno no se limita a la presencia de síntomas, sino que se refleja en la vida cotidiana y en el bienestar subjetivo. La relación entre síntomas, funcionamiento y calidad de vida es bidireccional, lo que refuerza la necesidad de valorarlos de manera conjunta en la práctica clínica (Drexler et al., 2026).
De este modo, se amplía la mirada desde el trastorno hacia la persona en su contexto, y no solo lo que ocurre dentro de consulta, favoreciendo una comprensión más integral del paciente.
Siguiendo esta línea de integración de diferentes niveles de análisis, otro de los cambios relevantes es la incorporación progresiva de variables biológicas en el proceso diagnóstico.
2. El rol de biomarcadores y factores biológicos
Se introduce de forma estructurada la posibilidad de integrar datos biológicos en el diagnóstico. Se incluyen técnicas como la neuroimagen, la genética, las medidas cognitivas, los datos fisiológicos y la información procedente de dispositivos digitales (Öngür et al., 2026).
Cabe recordar que el DSM ha sido tradicionalmente un sistema basado en síntomas, no por falta de interés en la biología, sino por la ausencia de biomarcadores suficientemente validados para su uso clínico. Sin embargo, el avance en áreas como la genética, la neuroimagen y los fenotipos digitales está generando nuevas oportunidades.
Algunos marcadores inflamatorios o patrones de actividad cerebral empiezan a relacionarse con subtipos de trastornos o con respuestas diferenciales al tratamiento, lo que podría tener implicaciones clínicas relevantes en el futuro (Cuthbert et al., 2026). El propósito de este cambio es facilitar la incorporación progresiva de estos biomarcadores a medida que la evidencia se consolide, favoreciendo datos más precisos que complementen la evaluación clínica.
En paralelo a esta apertura hacia lo biológico, el manual también propone cambios en la propia forma de entender el diagnóstico.

Inscreva-se
na nossa
Newsletter
3. Diagnóstico con niveles de especificidad
Otro de los cambios del manual es la incorporación de un modelo dimensional con niveles de gravedad, donde el diagnóstico sigue funcionando como elemento central, pero con una conceptualización más flexible.
En lugar de exigir siempre una etiqueta específica, se permite trabajar con distintos niveles de precisión según la información disponible (Öngür et al., 2026). Esta propuesta refleja la realidad del día a día en consulta, ya que, en fases iniciales, no es posible establecer un diagnóstico cerrado con total seguridad. El modelo permite registrar categorías más amplias y avanzar hacia diagnósticos más específicos a medida que se dispone de más información.
Además, se incorpora la gravedad como una dimensión independiente, lo que permite diferenciar entre pacientes con un mismo diagnóstico pero con niveles de afectación distintos, algo que el modelo categórico tradicional no recogía adecuadamente. Este enfoque reduce la necesidad de encajar al paciente en una categoría rígida y facilita una formulación más ajustada a la realidad clínica, manteniendo al mismo tiempo la utilidad del diagnóstico para la toma de decisiones.
Finalmente, esta evolución hacia modelos más flexibles se complementa con el reconocimiento de elementos que atraviesan distintos trastornos.
4. Características transdiagnósticas
Este cambio se debe al reconocimiento de que muchos de los problemas que aparecen en consulta no pertenecen exclusivamente a un único diagnóstico. Síntomas como la ansiedad, la anhedonia o las dificultades cognitivas atraviesan diferentes trastornos y no siempre encajan con claridad en una categoría específica (Oquendo et al., 2026).
Tradicionalmente, estos elementos no se tomaban en cuenta dentro de los diagnósticos o podían considerarse secundarios. Sin embargo, el nuevo modelo propone registrarlos de forma explícita, lo que permite describir con mayor precisión el perfil clínico del paciente.
Este planteamiento está en línea con la evidencia que muestra que la psicopatología no se organiza en compartimentos. La mayoría de los pacientes presentan combinaciones de síntomas que varían a lo largo del tiempo, lo que hace necesario un modelo más flexible y dinámico (Öngür et al., 2026).
¿Cómo aplicar los nuevos criterios del DSM en consulta con NeuronUP?
Más allá de los cambios propuestos en el DSM, resulta interesante ver cómo estas nuevas líneas coinciden con modelos de intervención que ya se venían aplicando en la práctica clínica. NeuronUP lleva años trabajando desde una perspectiva que hoy empieza a consolidarse también a nivel diagnóstico. Desde su origen, la plataforma ha apostado por una visión centrada en la persona, basada en datos, flexible y conectada con la vida real del paciente.
1. Adaptación al entorno y contexto del usuario
Uno de los pilares de este enfoque es la adaptación al entorno y contexto del usuario. NeuronUP diseña actividades con valor ecológico y en múltiples formatos, lo que permite trasladar el entrenamiento cognitivo a situaciones funcionales del día a día. De esta manera, la intervención no se limita al espacio clínico, sino que facilita la generalización de los avances en la vida cotidiana.
2. Trabalhar de forma progressiva e ajustada a cada usuário
A isso se soma a possibilidade de trabalhar de forma progressiva e ajustada ao nível do paciente. A plataforma permite modular a dificuldade das tarefas e adaptar a carga cognitiva, organizando a intervenção em fases que evoluem junto com a pessoa. Assim, a intervenção não depende unicamente de um diagnóstico, mas do momento concreto em que se encontra cada usuário, ajustada às suas necessidades.
3. Abordagem centrada em funções cognitivas
Outro aspeto relevante é a abordagem centrada em funções cognitivas. Em vez de se concentrar unicamente em etiquetas diagnósticas, a NeuronUP permite trabalhar processos como a atenção, a memória ou as funções executivas de forma específica. Isso facilita uma intervenção mais precisa e adaptada aos perfis individuais, mesmo dentro de um mesmo diagnóstico. Ainda quando duas pessoas têm o mesmo diagnóstico, seus perfis podem ser muito distintos, por isso é importante ajustar o tratamento às necessidades de cada uma.
4. Uso de dados objetivos
Além disso, a NeuronUP integra o uso de dados objetivos de forma natural. Através do registo do desempenho, os profissionais podem acompanhar a evolução do usuário e tomar decisões clínicas baseadas em informação quantificável. Esse acompanhamento contínuo aporta uma visão mais completa e precisa que complementa a observação clínica tradicional.
Para visualizar melhor essa conexão, a seguir apresenta-se uma síntese de como as alterações do manual mencionadas neste artigo se relacionam com as características de intervenção da NeuronUP.
| Mudança do manual | Princípios e características da NeuronUP |
|---|---|
| Integração de fatores contextuais (socioeconômicos, culturais, ambientais, funcionamento e qualidade de vida) | NeuronUP desenha atividades com valor ecológico e múltiplos formatos, permitindo adaptar a intervenção ao contexto real do usuário. Isso facilita a transferência para a vida diária e uma personalização mais ajustada. |
| Modelo dimensional com níveis de gravidade | A plataforma permite trabalhar com distintos níveis de carga cognitiva e ajustar a dificuldade das tarefas, assim como estruturar a intervenção em fases progressivas segundo a evolução do paciente. |
| Menor peso das etiquetas diagnósticas e maior foco em perfis clínicos e incorporação de características transdiagnósticas | NeuronUP trabalha por funções cognitivas (atenção, memória, funções executivas…), adaptando-se às diferenças individuais e não apenas focando no diagnóstico. |
| Abertura a biomarcadores e dados objetivos | NeuronUP incorpora dados quantitativos do desempenho (além da avaliação), o que permite monitorizar a evolução do usuário e tomar decisões clínicas baseadas em informação objetiva, para além da observação e do aspeto qualitativo. |
Tudo isso reflete uma forma de entender a intervenção neuropsicológica que prioriza a personalização, a funcionalidade e o uso de dados. Trata-se de uma abordagem que não só responde às necessidades atuais da prática clínica, como também antecipa para onde se dirige o campo da saúde mental.
Mais do que adaptar-se às mudanças, a NeuronUP já há algum tempo avança na mesma direção, rumo a uma neuropsicologia mais flexível, mais integrada e centrada na realidade do paciente.
Conclusão
A evolução do DSM reflete uma mudança profunda na forma de entender a saúde mental. Este novo modelo amplia o foco para além dos sintomas e das etiquetas diagnósticas, incorporando o contexto, o nível de funcionamento e as diferenças individuais entre pacientes.
Para a neuropsicologia, essa abordagem é especialmente relevante, já que sua prática se baseia precisamente na avaliação do funcionamento cognitivo e seu impacto na vida diária. Essa mudança reforça a necessidade de ir além do diagnóstico e centrar-se em como as dificuldades cognitivas afetam a autonomia, o desempenho e a qualidade de vida de cada pessoa. Além disso, impulsiona uma intervenção mais individualizada, na qual se prioriza o perfil cognitivo específico do paciente e sua evolução ao longo do tempo, integrando dados objetivos e ajustando as estratégias terapêuticas de maneira contínua.
Ferramentas como a NeuronUP não só se adaptam a essa evolução, como refletem uma forma de trabalho que já incorporava muitos desses princípios. A tendência atual apenas reforça a importância de avançar para modelos de intervenção centrados na pessoa, baseados no funcionamento real e apoiados em informação objetiva.
Assim, mais do que uma mudança pontual, o que se observa é uma transformação progressiva rumo a uma forma mais completa, flexível e ajustada de entender e abordar a saúde mental.
Bibliografia
- Cuthbert, B., Ajilore, O., Alpert, J. E., Clarke, D. E., Compton, W. M., Drexler, K., Fung, K. P., Gogtay, N., Kas, M. J. H., Kumar, A., Malaspina, D., O’Keefe, V. M., Öngür, D., Tamminga, C., Wainberg, M. L., Yonkers, K. A., Yousif, L., Abi-Dargham, A., & Oquendo, M. A. (2026). The Future of DSM: Role of Candidate Biomarkers and Biological Factors. The American journal of psychiatry, appiajp20250877. Advance online publication. https://doi.org/10.1176/appi.ajp.20250877
- Drexler, K., Alpert, J. E., Benton, T. D., Fung, K. P., Gogtay, N., Malaspina, D., O’Keefe, V. M., Oquendo, M. A., Wainberg, M. L., Yonkers, K. A., Yousif, L., & Clarke, D. E. (2026). The Future of DSM: Are Functioning and Quality of Life Essential Elements of a Complete Psychiatric Diagnosis?. The American journal of psychiatry, appiajp20250874. Advance online publication. https://doi.org/10.1176/appi.ajp.20250874
- Öngür, D., Abi-Dargham, A., Clarke, D. E., Compton, W. M., Cuthbert, B., Fung, K. P., Gogtay, N., Kas, M. J. H., Kumar, A., Malaspina, D., O’Keefe, V. M., Oquendo, M. A., Wainberg, M. L., Yonkers, K. A., Yousif, L., & Alpert, J. E. (2026). The Future of DSM: A Report From the Structure and Dimensions Subcommittee. The American journal of psychiatry, appiajp20250876. Advance online publication. https://doi.org/10.1176/appi.ajp.20250876
- Oquendo, M. A., Abi-Dargham, A., Alpert, J. E., Benton, T. D., Clarke, D. E., Compton, W. M., Drexler, K., & Gogtay, N. (2026). Initial strategy for the future of DSM. American Journal of Psychiatry. https://doi.org/10.1176/appi.ajp.20250878
- Wainberg, M. L., Alpert, J. E., Benton, T. D., Clarke, D. E., Drexler, K., Fung, K. P., Gogtay, N., Malaspina, D., O’Keefe, V. M., Oquendo, M. A., Yonkers, K. A., & Yousif, L. (2026). The Future of DSM: A Strategic Vision for Incorporating Socioeconomic, Cultural, and Environmental Determinants and Intersectionality. The American journal of psychiatry, appiajp20250875. Advance online publication. https://doi.org/10.1176/appi.ajp.20250875
Perguntas frequentes sobre a atualização do DSM
1. Por que o DSM muda seu nome para Manual Diagnóstico e Científico dos Transtornos Mentais?
Esse ajuste busca refletir de forma mais adequada seu caráter científico e seu alcance global, alinhando-se com os avanços atuais em investigação. Para os profissionais de saúde, isso supõe uma transição de um modelo puramente estatístico para um baseado na evidência científica mais recente.
2. Como influenciam os fatores socioeconômicos no novo diagnóstico do DSM?
O novo modelo incorpora explicitamente fatores socioeconômicos, culturais e ambientais, reconhecendo que não atuam de forma isolada, mas interagem com a biologia do paciente. Isso permite às clínicas de neurorabilitação realizar uma avaliação mais integral que inclua a qualidade de vida e o funcionamento no contexto real do usuário.
3. Qual o papel dos biomarcadores na avaliação clínica atual?
O manual introduz a possibilidade de integrar de forma estruturada dados de neuroimagem, genética e medidas fisiológicas no processo diagnóstico. O objetivo é facilitar a incorporação progressiva desses biomarcadores para obter dados mais precisos que complementem a observação clínica tradicional nas consultas.
4. Em que consiste o modelo dimensional com níveis de gravidade do DSM?
Ao contrário do modelo categórico rígido, a abordagem dimensional permite trabalhar com distintos níveis de precisão segundo a informação disponível. Isso é especialmente útil nas fases iniciais da consulta, onde o profissional pode registar categorias amplas e avançar para diagnósticos mais específicos à medida que obtém mais dados.
5. O que são as características transdiagnósticas e como afetam o tratamento?
São sintomas ou dificuldades cognitivas, como a ansiedade ou a anedonia, que atravessam diferentes transtornos e não pertencem a uma única categoria. O novo modelo propõe registá-las de forma explícita para descrever com maior precisão o perfil clínico do paciente, algo fundamental para desenhar planos de reabilitação eficazes.
6. Como o NeuronUP ajuda os profissionais a se adaptar às novas mudanças do DSM?
O NeuronUP alinha-se ao DSM ao centrar-se em funções cognitivas específicas e no uso de dados objetivos para monitorizar a evolução do paciente. Além disso, suas atividades com valor ecológico facilitam a transferência dos avanços para a vida quotidiana, respondendo à necessidade de avaliar o funcionamento real do usuário em seu ambiente.







Deixe um comentário