La doctoranda Marta Arbizu Gómez muestra cómo BrainAge modula la relación entre biomarcadores de alzhéimer y el deterioro cognitivo y destaca sus aplicaciones en la práctica clínica.
Resumen ejecutivo:
BrainAge es un biomarcador basado en neuroimagen que estima la edad cerebral y permite predecir el riesgo de deterioro cognitivo en el Alzheimer. Su combinación con biomarcadores como p-tau217 y beta-amiloide mejora la precisión diagnóstica y la detección precoz. En España, su aplicación en evaluación neuropsicológica y neurorrehabilitación facilita intervenciones más personalizadas, apoyadas por herramientas como NeuronUP.
¿Por qué importa la edad biológica del cerebro?
La enfermedad de Alzheimer (EA) se caracteriza por la acumulación progresiva de proteínas patológicas como el β-amiloide y la proteína tau, que terminan provocando deterioro cognitivo y pérdida de autonomía. Sin embargo, una de las grandes preguntas de la investigación actual es por qué dos personas con niveles similares de patología cerebral pueden evolucionar de forma muy distinta.
Mientras algunos individuos permanecen cognitivamente estables durante años, otros experimentan un deterioro mucho más rápido. Comprender qué factores explican estas diferencias es fundamental para mejorar el pronóstico de la enfermedad y desarrollar estrategias de intervención más precisas.
En este contexto surge el concepto de edad cerebral (BrainAge), una medida que estima la edad biológica del cerebro a partir de imágenes de resonancia magnética. A diferencia de la edad cronológica, BrainAge intenta reflejar el estado real de salud cerebral de una persona.
Un estudio publicado en Alzheimer’s & Dementia analizó si esta medida puede ayudar a explicar cómo los biomarcadores de alzhéimer se relacionan con el deterioro cognitivo a lo largo del tiempo.
¿Qué es el BrainAge y cómo se calcula?
BrainAge se obtiene mediante modelos de aprendizaje automático que analizan características estructurales del cerebro, como:
- el volumen de distintas regiones cerebrales,
- y el grosor cortical medido con herramientas de neuroimagen como FreeSurfer.
A partir de estas variables, el modelo predice la edad cerebral estimada de una persona.
La diferencia entre esta edad estimada y la edad real se denomina BrainAge delta:
- BrainAge delta positivo → el cerebro parece más envejecido de lo esperado.
- BrainAge delta negativo → el cerebro parece más joven.
Esta medida puede interpretarse como un indicador global de salud cerebral.
¿Cómo se llevó a cabo esta investigación sobre los biomarcadores de alzhéimer?
Para analizar el papel de BrainAge en la progresión de la enfermedad de Alzheimer, los investigadores utilizaron datos de dos grandes cohortes internacionales:
- A4/LEARN, con 1.690 participantes,
- y Harvard Aging Brain Study (HABS), con 349 participantes.
En ambos grupos se analizaron tres biomarcadores clave asociados con la patología de alzhéimer:
- β-amiloide (Aβ) mediante PET cerebral,
- tau mediante PET,
- y p-tau217 en sangre.
Además, se evaluó la evolución cognitiva de los participantes mediante el PACC (Preclinical Alzheimer Cognitive Composite), una medida utilizada en investigación para detectar cambios cognitivos tempranos.
Los investigadores emplearon modelos estadísticos longitudinales para analizar cómo la edad cerebral estimada influía en la relación entre los biomarcadores y el deterioro cognitivo.
Resultados clave y significado clínico
Los resultados del estudio aportan tres hallazgos principales.
1. BrainAge se relaciona con la patología de alzhéimer
En primer lugar, los investigadores observaron que las personas con un BrainAge más elevado —es decir, cuyo cerebro parece biológicamente más envejecido— presentan mayores niveles de amiloide, tau y p-tau217.
Relación entre BrainAge y biomarcadores de alzhéimer:

Esto sugiere que la edad biológica del cerebro puede reflejar el grado de neurodegeneración asociado a la enfermedad.
2. BrainAge predice la evolución cognitiva
El segundo hallazgo es que BrainAge también se relaciona directamente con el rendimiento cognitivo a lo largo del tiempo.
Los participantes con un BrainAge más alto mostraron trayectorias de deterioro cognitivo más pronunciadas, lo que indica que esta medida puede funcionar como un marcador de vulnerabilidad cerebral.
3. BrainAge amplifica el efecto de los biomarcadores
El resultado más relevante es que BrainAge modera la relación entre los biomarcadores de alzhéimer y el deterioro cognitivo.
En otras palabras, el impacto de la patología cerebral sobre la cognición no es el mismo en todas las personas.
Cuando el BrainAge delta es elevado, el efecto de biomarcadores como el amiloide o la tau sobre el deterioro cognitivo se vuelve más fuerte, acelerando la progresión de la enfermedad.
Esto sugiere que la edad biológica del cerebro puede actuar como un factor que amplifica o atenúa el impacto de la patología de alzhéimer.
| Hallazgo | Interpretación |
|---|---|
| BrainAge alto se asocia con mayor amiloide y tau. | Refleja mayor neurodegeneración. |
| BrainAge alto predice peor evolución cognitiva. | Indica mayor vulnerabilidad cerebral. |
| BrainAge modera el efecto de los biomarcadores. | La patología afecta más cuando el cerebro está biológicamente más envejecido. |
Implicaciones para la investigación y la práctica clínica en evaluación e intervención
Estos resultados tienen varias implicaciones importantes.
1. Mejor selección de participantes en ensayos clínicos
BrainAge podría utilizarse para identificar a personas con mayor riesgo de deterioro cognitivo, lo que permitiría diseñar ensayos clínicos más eficientes y reducir el número de participantes que no desarrollan síntomas durante el estudio.
2. Biomarcador accesible de salud cerebral
A diferencia de técnicas más costosas como el PET, BrainAge puede calcularse a partir de una única resonancia magnética estructural, lo que facilita su integración en estudios clínicos y programas de seguimiento.
3. Comprensión más completa de la progresión de alzhéimer
Los resultados sugieren que la progresión de la enfermedad no depende únicamente de la presencia de biomarcadores patológicos, sino también del estado global del cerebro.
¿Cómo se relaciona este avance con NeuronUP?
La investigación sobre biomarcadores y métricas de salud cerebral como BrainAge puede contribuir a mejorar la personalización de las intervenciones cognitivas.
En plataformas de rehabilitación cognitiva como NeuronUP, este tipo de información podría ayudar a:
- identificar pacientes con mayor riesgo de deterioro acelerado,
- ajustar la intensidad y el tipo de estimulación cognitiva,
- y evaluar la evolución cognitiva en combinación con indicadores biológicos.
De esta manera, el futuro de la atención al alzhéimer se perfila como un modelo integrado, donde biomarcadores, neuroimagen y herramientas digitales de rehabilitación trabajan de forma complementaria.
Conclusiónes para profesionales
El concepto de BrainAge ofrece una nueva perspectiva para comprender la progresión de la enfermedad de Alzheimer. Más allá de la presencia de biomarcadores patológicos, la edad biológica del cerebro parece desempeñar un papel clave en la velocidad con la que se produce el deterioro cognitivo.
Comprender esta diferencia entre edad cronológica y edad cerebral podría ayudar en el futuro a identificar antes a las personas con mayor riesgo de deterioro y diseñar intervenciones más personalizadas.
Bibliografía
- Condado JG, Klinger HM, Birkenbihl C, et al. BrainAge moderates associations between AD biomarkers and cognitive decline: findings from A4/LEARN and the Harvard Aging Brain Study. Alzheimer’s & Dementia. 2025. doi:10.1002/alz70856_106989.
Preguntas frecuentes sobre BrainAge y alzhéimer
1. ¿Qué es BrainAge y cómo se utiliza en el alzhéimer?
BrainAge es una estimación de la edad biológica del cerebro obtenida a partir de técnicas de neuroimagen, como la resonancia magnética. En el alzhéimer, se utiliza para identificar un envejecimiento cerebral acelerado y predecir el riesgo de deterioro cognitivo antes de que aparezcan síntomas clínicos evidentes.
2. ¿Cuál es la diferencia entre edad cronológica y edad cerebral?
ELa edad cronológica corresponde a los años vividos, mientras que la edad cerebral (BrainAge) refleja el estado real del cerebro. Una edad cerebral superior a la cronológica puede indicar mayor riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer.
3. ¿Cómo ayudan los biomarcadores a predecir el deterioro cognitivo?
Los biomarcadores, como la proteína p-tau217 o el beta-amiloide, permiten detectar cambios biológicos asociados al alzhéimer. Combinados con BrainAge, mejoran la capacidad de predecir la progresión del deterioro cognitivo de forma más precisa.
4. ¿Qué utilidad tiene BrainAge en la práctica clínica diaria?
BrainAge permite estratificar el riesgo de deterioro cognitivo, personalizar la evaluación neuropsicológica y ajustar las intervenciones de estimulación cognitiva según el estado cerebral del paciente.
5. ¿Cómo puede ayudar BrainAge a personalizar la estimulación cognitiva?
Al conocer la edad cerebral del paciente, los profesionales pueden diseñar programas de intervención más ajustados a su nivel de deterioro, optimizando así la eficacia de la rehabilitación cognitiva con herramientas como NeuronUP.
6. ¿BrainAge sustituye a los biomarcadores tradicionales del alzhéimer?
No. BrainAge no sustituye a los biomarcadores, sino que los complementa. Su combinación permite una visión más completa del estado del cerebro y del riesgo de progresión de la enfermedad.
7. ¿Es posible prevenir el deterioro cognitivo si se detecta un BrainAge elevado?
Detectar un BrainAge elevado no implica necesariamente prevención total, pero sí permite intervenir de forma temprana mediante estimulación cognitiva, cambios en el estilo de vida y seguimiento clínico, lo que puede ralentizar la progresión del deterioro.
8. ¿Qué profesionales pueden aplicar estos avances en alzhéimer?
Principalmente neuropsicólogos, neurólogos, geriatras y terapeutas ocupacionales que trabajan en evaluación y rehabilitación cognitiva, tanto en el ámbito clínico como en centros de neurorrehabilitación.







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