La neuropsychologue Sofía Fonseca explique comment le biofeedback de la VFC peut améliorer la cognition chez les personnes âgées d’un point de vue clinique et en apportant les preuves disponibles.
Introducción
En la primera parte de este artículo exploramos cómo la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) se vincula con el rendimiento cognitivo en la vejez. A medida que envejecemos, esta variabilidad tiende a disminuir, afectando no solo la salud física, sino también la atención, la memoria y otras funciones mentales críticas. Ante este panorama, surgen interrogantes clínicos clave: ¿Podemos intervenir sobre la VFC?; ¿existen técnicas validadas para mejorarla?; ¿puede esto impactar la cognición?
A continuación, abordamos el biofeedback de la VFC, una intervención no invasiva que permite entrenar al sistema nervioso autónomo mediante la autorregulación respiratoria. Analizaremos cómo funciona, qué evidencia respalda su uso en adultos mayores y qué aplicaciones tiene en el contexto de la estimulación cognitiva y la rehabilitación neuropsicológica.
Biofeedback de la VFC y funciones cognitivas
¿Qué es el biofeedback y cómo funciona?
El biofeedback, es una técnica cuyo objetivo es que el individuo aprenda a controlar de manera voluntaria respuestas de distintos procesos biológicos propios (Carrobles, 2016), a través de disminuir o aumentar la probabilidad de aparición de una alguna respuesta fisiológica, al asociarla a alguna consecuencia (Moscoso, 1984).
Esta técnica es una práctica basada en evidencia, es decir, se basa en evidencia obtenida de investigaciones para guiar la prestación de servicios de salud, además de que ha sido probada y comprobada en la investigación y en la práctica clínica (Yucha & Montgomery, 2008).
El procedimiento consiste en registrar una actividad fisiológica específica de un sujeto mediante dispositivos electrónicos y un software especializado. El sistema se programa para que, cuando el sujeto logre evocar la actividad fisiológica deseada, reciba una retroalimentación inmediata y precisa a través de estímulos auditivos o visuales. Al asociar esta retroalimentación con la respuesta fisiológica, el sujeto aprende a identificarla y, mediante el entrenamiento, logra modularla voluntariamente. Es fundamental que la información se presente en tiempo real, para que el sujeto pueda percibir los cambios y aprender a controlarlos eficazmente (Yucha & Montgomery, 2008).
¿Qué tipos de biofeedback existen?
Existen distintos tipos de biofeedback, dependiendo del sistema fisiológico que se monitoree, que a continuación se describen (Yucha & Montgomery, 2008):
- Electromiográfico: mide la actividad eléctrica de los músculos.
- Temperatura: registra la temperatura periférica.
- Electroencefalográfico (EEG o neurofeedback): registra la actividad eléctrica cerebral.
- Respuesta galvánica de la piel: registra los cambios en la conductancia eléctrica de la piel, sensibles al sudor.
- Respiratorio: registra el ritmo y la profundidad de la respiración.
- Variabilidad de la frecuencia cardiaca (VFC): se enfoca en la regulación del ritmo cardíaco.
En resumen, el biofeedback es una herramienta terapéutica que permite a los individuos adquirir un mayor control sobre algunas de sus funciones fisiológicas que normalmente operan de forma automática, mediante un proceso de aprendizaje basado en la retroalimentación en tiempo real. Su utilidad ha sido respaldada por numerosos estudios científicos y su aplicación se ha extendido a diversos contextos clínicos como el manejo del estrés, ansiedad, dolor crónico, trastornos neurológicos y optimización cognitiva, entre otros.
Biofeedback de la VFC
El biofeedback de la VFC se ha aplicado a diversas condiciones médicas y psiquiátricas como el asma, ansiedad, depresión, dolor crónico, entre otras (Moss, 2004). Consiste en incrementar la variabilidad de la frecuencia cardíaca al estimular el barorreflejo y la arritmia sinusal respiratoria, mediante la modulación de la frecuencia respiratoria (Khazan, 2013).
- El barorreflejo es un mecanismo del sistema nervioso autónomo que permite mantener estable la presión arterial, funciona a través de receptores ubicados en las arterias (llamados barorreceptores) que detectan cambios en la presión y envían señales al cerebro para ajustar la frecuencia cardiaca y el diámetro de los vasos sanguíneos, promoviendo así el equilibrio cardiovascular.
- Por su parte, la arritmia sinusal respiratoria (ARS) es una fluctuación rítmica de la FC que acompaña a la respiración, con la inhalación sube la FC y con la exhalación baja (Khazan, 2013; Lehrer & Gevirtz, 2014).
Para lograr el entrenamiento de la VFC con esta técnica, es necesario que se monitoree el pulso y la respiración al mismo tiempo y en una pantalla de computadora se muestran las variaciones en las señales de dichas funciones fisiológicas; quien recibe el entrenamiento utiliza la información proveniente de la computadora para regular dichas funciones por medio de la modulación de la respiración.
Sesiones y personalización de la VFC
Se ha evidenciado que se requieren de 4 a 10 sesiones de este tipo de entrenamiento para lograr un aumento de la VFC (Yucha & Montgomery, 2008). El objetivo es incrementarla al estimular el barorreflejo y la arritmia sinusal respiratoria, mediante la modulación de la frecuencia respiratoria (Khazan, 2013).
Para personalizar el tratamiento, en la primera sesión se determina la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) y se identifica la frecuencia respiratoria óptima de la persona. Para ello, se colocan dos electrodos, un fotopletismógrafo sobre el dedo índice de la mano izquierda para monitorear el pulso, y un electrodo alrededor del diafragma para registrar la respiración.
Posteriormente, para identificar la frecuencia respiratoria óptima, se solicita a la persona que respire a distintos ritmos (6.5, 6, 5.5, 5 y 4.5 respiraciones por minuto), durante un par de minutos cada uno. Con esta información, se identifica la frecuencia respiratoria que genera el mayor aumento en la VFC, lo cual indica una mejor activación del sistema nervioso parasimpático y una mayor capacidad de regulación autonómica. Para las siguientes sesiones, la persona aprende a respirar a su frecuencia respiratoria óptima, la cual se sincronizará con su frecuencia cardiaca (Eddie et al., 2015; Moss, 2004; Theodore et al., 2002).
Actualmente no existen contraindicaciones o riesgos asociados al biofeedback de la VFC (Eddie et al., 2015); se ha utilizado de forma segura para el tratamiento de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Giardino et al., 2004), para mejorar el funcionamiento cardiaco después de infarto al miocardio y en sujetos con cardiopatías (Del Pozo et al., 2004; Nolan et al., 2005).

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Evidencia sobre los efectos del biofeedback en la mejora del funcionamiento cognitivo
El biofeedback de la VFC ha demostrado ser efectivo para mejorar funciones cognitivas y habilidades emocionales.
Un estudio realizado por Kim y colaboradores mostró que, tras un programa de entrenamiento con biofeedback de la VFC, personas con lesión cerebral severa lograron incrementar su VFC y, además, presentaron mejoras en la regulación emocional, la memoria de trabajo, la atención y la resolución de problemas. Estos resultados sugieren que esta intervención puede ser útil como herramienta complementaria en la rehabilitación cognitiva (Kim et al., 2013).
Un estudio realizado por Kim y colaboradores mostró que, tras un programa de entrenamiento con biofeedback de la VFC, personas con lesión cerebral severa lograron incrementar su VFC y, además, presentaron mejoras en la regulación emocional, la memoria de trabajo, la atención y la resolución de problemas. Estos resultados sugieren que esta intervención puede ser útil como herramienta complementaria en la rehabilitación cognitiva (Kim et al., 2013).
Esta intervención también ha mostrado beneficios en adultos mayores, especialmente en la reducción de síntomas emocionales y la mejora de funciones cognitivas.
Un estudio realizado por Jester y colaboradores, evaluó los efectos de una intervención de biofeedback de VFC en este grupo, observando una disminución significativa en síntomas de depresión y ansiedad tras el entrenamiento, así como mejoras en habilidades atencionales y, en menor medida, en funciones ejecutivas. Estos resultados sugieren que el biofeedback de la VFC puede ser una herramienta útil en intervenciones dirigidas al bienestar emocional y cognitivo en personas mayores (Jester et al., 2018).
Défis, limites et considérations éthiques
L’un des principaux défis dans l’application du biofeedback est l’accessibilité et la formation des professionnels.
En Amérique latine, la disponibilité d’équipements spécialisés pour le biofeedback est limitée et leurs coûts sont souvent élevés. De plus, la diffusion des connaissances sur cette technique est encore relativement faible, ce qui réduit sa mise en œuvre dans les contextes cliniques. Malgré cela, des efforts existent pour promouvoir son utilisation, comme le travail réalisé par la Société mexicaine de Bio et Neurofeedback, par exemple, qui cherche à favoriser la formation et l’application professionnelle au Mexique.
En ce qui concerne les limites méthodologiques, bien qu’il existe une base de recherche croissante sur le biofeedback en général, les études qui évaluent spécifiquement les effets du biofeedback de la VFC sur le fonctionnement cognitif restent limitées, en particulier lorsqu’il s’agit de travailler avec la population âgée, ce qui représente un défi supplémentaire en raison de facteurs tels que la présence de comorbidités médicales, l’utilisation de plusieurs médicaments et l’hétérogénéité du vieillissement, rendant quelque peu compliqué la réalisation d’études avec un haut degré de contrôle sur l’échantillon.
Enfin, il est important de mentionner qu’il convient de prendre en compte des aspects éthiques lors de la mise en œuvre d’interventions par biofeedback. Il est fondamental que les interventions de biofeedback soient appliquées uniquement par des professionnels dûment formés et qualifiés dans le domaine de la santé. Pour garantir la sécurité et l’efficacité du traitement, il est nécessaire d’exiger des justificatifs de qualifications professionnelles officiels, ainsi que des attestations de formation soutenues par des institutions académiques ou des associations reconnues et sérieuses. Cela contribue à éviter la pratique irresponsable ou l’intervention de personnes sans la préparation adéquate, protégeant les patients d’éventuels dommages et du risque de se retrouver entre les mains de personnes susceptibles d’offrir des traitements non fondés ni éthiques.
Conclusion
En conclusion, le biofeedback de la variabilité de la fréquence cardiaque (VFC) représente un outil prometteur pour améliorer tant la santé physique que le fonctionnement cognitif, notamment dans le cadre du vieillissement. Cela s’explique par le fait que la VFC est un indicateur clé de la flexibilité physiologique et de la capacité du système nerveux autonome à s’adapter à diverses situations, comme le stress, fonctions qui ont tendance à se détériorer avec l’âge. Diverses recherches ont indiqué que l’entraînement de la VFC par biofeedback peut favoriser la régulation émotionnelle, l’attention, les fonctions exécutives et d’autres habiletés cognitives souvent affectées chez les personnes âgées.
L’un des avantages de cette intervention est qu’elle peut être personnalisée, car lors de l’évaluation initiale on identifie la fréquence respiratoire individuelle qui génère la plus grande augmentation de la VFC, ce qui s’associe à une meilleure activation du système nerveux parasympathique et à une plus grande capacité d’autorégulation autonome. De plus, à ce jour, aucune contre-indication ni risque associé à son utilisation n’a été signalé.
Néanmoins, malgré les résultats préliminaires encourageants, il est nécessaire de disposer de davantage de preuves scientifiques fondées sur des dessins méthodologiques solides et avec des échantillons larges étayant son efficacité dans cette population. Pour garantir une application sûre et efficace, ces interventions doivent être réalisées par des professionnels formés et ayant une formation spécifique en santé, en adaptant les protocoles aux caractéristiques particulières de chaque personne, en tenant particulièrement compte des comorbidités et des conditions propres au grand âge.
Si vous n’avez pas eu l’occasion de lire la première partie de cet article sur comment la variabilité de la fréquence cardiaque (VFC) influence le déclin cognitif, vous pouvez la consulter depuis ici.
Bibliographie
- Carrobles, J. A. (2016). Bio/neurofeedback. Clinica y Salud, 27(3), 125–131. https://doi.org/10.1016/j.clysa.2016.09.003
- Del Pozo, J. M., Gevirtz, R. N., Scher, B., & Guarneri, E. (2004). Biofeedback treatment increases heart rate variability in patients with known coronary artery disease. American Heart Journal, 147(3), 545. https://doi.org/10.1016/j.ahj.2003.08.013
- Eddie, D., Vaschillo, E., Vaschillo, B., & Lehrer, P. (2015). Heart rate variability biofeedback: Theoretical basis, delivery, and its potential for the treatment of substance use disorders. Addiction Research and Theory, 23(4), 266–272. https://doi.org/10.3109/16066359.2015.1011625
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- Jester, D., Rozek, E., & McKelley, R. (2018). Heart rate variability biofeedback: implications for cognitive and psychiatric effects in older adults. Aging y Mental Health, 23(5), 574–580. https://doi.org/10.1080/13607863.2018.1432031
- Khazan, I. Z. (2013). The Clinical Handbook of Biofeedback : a Step-by-Step Guide for Training and Practice with Mindfulness. Wiley.
- Kim, S., Zemon, V., Cavallo, M. M., Rath, J. F., Mccraty, R., & Foley, F. W. (2013). Heart rate variability biofeedback, executive functioning and chronic brain injury. Brain Injury, 27(2), 209–222. https://doi.org/10.3109/02699052.2012.729292
- Lehrer, P. M., & Gevirtz, R. (2014). Heart rate variability biofeedback: How and why does it work? Frontiers in Psychology, 5(JUL), 756. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2014.00756
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- Nolan, R. P., Kamath, M. V., Floras, J. S., Stanley, J., Pang, C., Picton, P., & Young, Q. R. (2005). Heart rate variability biofeedback as a behavioral neurocardiac intervention to enhance vagal heart rate control. American Heart Journal, 149(6), 1137. https://doi.org/10.1016/j.ahj.2005.03.015
- Theodore, J. L. V., Corydon Hammond, D., Trudeau, D., Monastra, V., Perry, J., Lehrer, P., Matheson, D., & Sherman, R. (2002). Template for developing guidelines for the evaluation of the clinical efficacy of psychophysiological interventions. Applied Psychophysiology Biofeedback, 27(4), 273–281. https://doi.org/10.1023/A:1021061318355
- Yucha, C. B., & Montgomery, D. D. (2008). Evidence-based practice in biofeedback and neurofeedback. In Wheat Ridge, CO: AAPB.
Questions fréquentes sur le biofeedback de la VFC
1. Qu’est-ce que le biofeedback de la VFC ?
C’est une technique qui permet au patient d’apprendre à contrôler son rythme cardiaque grâce à un retour visuel ou auditif en temps réel, généralement via une respiration guidée.
2. Quels sont les bénéfices du biofeedback chez les personnes âgées ?
Il améliore l’autorégulation émotionnelle, l’attention, la mémoire et d’autres fonctions cognitives, en plus de réduire les symptômes d’anxiété ou de stress.
3. Comment le biofeedback de la VFC est-il appliqué en pratique clinique ?
On utilise des capteurs qui mesurent la respiration et le rythme cardiaque, pendant que le patient suit un rythme respiratoire contrôlé et observe ses résultats en temps réel.
4. Combien de séances de biofeedback sont recommandées ?
Bien que cela varie selon le cas, les protocoles comprennent généralement entre 6 et 10 séances de 30 à 60 minutes pour obtenir des effets significatifs.
5. Le biofeedback de la VFC remplace-t-il d’autres formes de stimulation cognitive ?
Non. C’est un outil complémentaire qui peut renforcer les effets d’autres programmes d’intervention cognitive ou de thérapies neuropsychologiques.








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